Sin la libertad interna de la realidad, la existencia es dolor. Solo la realidad puede apagar la sed de la impermanencia. El mundo es lo que somos nosotros. El mañana siempre será demasiado tare para aquellos que vuelven la mirada atrás y se lanzan a través de los "tristes desiertos del mar, donde aún para ellos puede existir un mañana.
viernes, 31 de octubre de 2008
TRISTES DESIERTOS DEL MAR
Sin la libertad interna de la realidad, la existencia es dolor. Solo la realidad puede apagar la sed de la impermanencia. El mundo es lo que somos nosotros. El mañana siempre será demasiado tare para aquellos que vuelven la mirada atrás y se lanzan a través de los "tristes desiertos del mar, donde aún para ellos puede existir un mañana.
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